Imágen: Ariel Melo Campos

El siguiente escrito que como digo siempre no intenta ser un poema pretende regresar hacia una infancia muy humilde. Se ubica en un barrio quizá olvidado. En el corazón del mismo éramos felices corriendo detrás de una pelota. Por eso se los dejo para que lo observen y a lo mejor comprendan que con poco se puede ser feliz también.

Seguir leyendo